Preexistencias

Prepaga con preexistencia: lo que tenés que saber

Una preexistencia no es motivo para no tener prepaga. Es motivo para elegir bien con quién asesorarte. Te cuento lo que importa.

¿Qué es una preexistencia?

Es cualquier enfermedad, condición crónica o antecedente médico que tenés al momento de contratar la prepaga. Incluye desde hipertensión y diabetes hasta asma, cirugías pasadas, tratamientos oncológicos en curso, embarazos, o condiciones como celiaquía, epilepsia, etc.

Qué dice la ley

La ley 26.682 de medicina prepaga dice claramente que las prepagas NO pueden rechazarte por una preexistencia. Sí pueden:

  • Cobrarte un valor adicional (plus) por esa patología
  • Pedir un período de carencia específico para tratamientos relacionados
  • Solicitar estudios previos o informes médicos

Pero nunca pueden negarte la cobertura por tu condición previa.

Ojo: siempre tenés que declararla. Si la ocultás y después aparece, la prepaga puede rescindir el contrato por falsedad en la declaración jurada. Es preferible declararla y negociar el alta con transparencia.

Prepagas más flexibles con preexistencias

Por experiencia gestionando altas, puedo decirte que hay prepagas más receptivas que otras para ciertos casos:

  • Condiciones controladas (hipertensión tratada, diabetes compensada): la mayoría de las prepagas aceptan sin plus o con plus muy bajo
  • Asma, alergias: suelen aceptarse sin problema
  • Cirugías pasadas resueltas: no suelen sumar costo
  • Embarazo en curso: acá sí hay diferencias. Algunas prepagas no admiten embarazo ya iniciado; otras lo aceptan con carencia extendida
  • Oncológico en tratamiento: se evalúa caso por caso, pero es el más complejo

Cómo armamos el alta si tenés preexistencia

  1. Me contás con honestidad tu situación médica completa
  2. Yo evalúo qué prepagas son las más adecuadas para tu caso
  3. Armamos la declaración con los estudios y respaldos necesarios
  4. Presentamos a auditoría médica de la prepaga
  5. Recibís la respuesta (aprobado, con plus, o con carencia específica)
  6. Decidís si avanzás

En general, si la preexistencia es controlada y presentás los estudios correctos, las probabilidades de ser aceptado con condiciones razonables son altas.

Error común: "yo no tengo nada grave"

Muchas veces me dicen "no, yo estoy bien, no tengo preexistencia". Y después resulta que toman una pastilla para la presión desde hace 3 años. Eso ES una preexistencia. Es importante declararla: suele no sumar costo y evitás problemas futuros.

¿Tenés una preexistencia y querés saber tus opciones?

Escribime con confianza. Veo el caso y te digo con honestidad qué prepaga te conviene.

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